Dulce

Dulce

6 de noviembre de 2009

Esa pequeña voz llamada sinceridad

Hubo una vez un emperador que convocó a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes se presentaron ante el rey, el cual les dijo: “Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija, y por ende el reino”. Así se hizo.


Todos los jóvenes del reino estaban ocupados en cultivar sus plantas, pero había un joven que plantó su semilla y no germinaba. Todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas. El tiempo pasó y como no hay plazo que no se cumpla, llegó el día de presentarse al castillo; todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas.


El joven de nuestra historia estaba demasiado triste pues su semilla nunca germinó, no tenía humo de siquiera presentarse en palacio, pero su madre le insistió en que debía ir pues era un participante y debía estar allí, debía terminar lo que había empezado, aunque no hubiera sido un éxito.


Con la cabeza baja y muy avergonzado, el joven se presenta en palacio y se pone al final de todos los contendientes, tratando de esconder la vergüenza de su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla. En ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas.


Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía; atónitos, todos deseaban una explicación de aquella extraña acción. Al notar el alboroto, el rey dijo: “Este es el nuevo heredero del trono y se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece”.



********************************

Moraleja

La sinceridad no es algo que debemos esperar de los demás, es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza…


Para ser sinceros debemos procurar decir siempre la verdad, esto parece muy sencillo, pero muchas veces cuesta más de lo que se cree. Se utilizan las ‘’mentiras piadosas’’ para ocultar cualquier cosa que para nosotros es una tontería, pero que en realidad a la persona que mientes haces daño, y esta pequeña mentira que en un principio nos es nada se va haciendo más y más grande hasta que la verdad se acaba sabiendo y sorprendiendo a quien mientes.


Para ser sinceros necesitamos de valor, porque no es fácil decirle a la otra persona, algo que sabemos les puede molestar, es por eso que también requiere de mucho tacto para encontrar el momento y lugar oportunos, garantizando con ello que la persona nos escuche y descubra nuestra buena intención de ayudarle a mejorar.


La sinceridad no sólo se ve en las palabras, sino que también se demuestra por medio de nuestras actitudes.


" Que nunca falte esa veta de sinceridad en tu vida"


¡¡¡BUEN FIN DE SEMANA!!!!

7 comentarios:

Ana dijo...

Pues es muy cierto...Muy buena la historia, da que pensar.

Muchos besitos preciosa, disfruta del finde.

alma máter dijo...

Buena historía para reflexionar.

Un beso y buen finde!!

◄☼PastelitO☼► dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
◄☼PaStElitO☼► dijo...

Sinceridad....si es cierto que a veces se hace dificil decirla...por el solo hecho de lastimar a la otra persona...pero como bien dijiste...tiene que haber un momento..un lugar...
Que buenas palabras nos trajiste ho aki...para pensar mucho...
Para pensar todo el fin de semana!! jeje...Que pase ud muy buen fin de semana señorita!Muchos besosososos!

^lunatika que entiende^ dijo...

Preciosa historia. Me encanta!
Creo que la leí hace tiempo, pero no recuerdo dónde.
Gracias por compartirla ;)

Un besazo!!

DAPHNE dijo...

Muy buena historia y cierta , es para pensar un poquito en esas palabras .
Besitos .

la gata dijo...

una buena historia para hacer valer el verdadero poder de la sinceridad, porque hoy en día no le damos el valor que tiene.
un abrazo