Dulce

Dulce

25 de octubre de 2010

En el momento menos esperado.....

Y fue con paso decidido y desorientado cuando dispuse a subir esa persiana para que los rayos ultravioletas de Lorenzo, iluminaran cada recoveco de ese dormitorio verde, mientras aún cegada por la luminosidad, divisaba la sonrisa picará del vecino al verme.

Tras conseguir salir del dormitorio sin tropezarme con todas las cosas movibles e inamovibles de esa casa que me vio crecer, un sonido estrepitoso sonó de forma brusca, haciendo vibrar agitadamente cada cristal existente.

Terminé de engalarme y tras una última sonrisa con ese animal de cuatro patas, dispuse a localizar a mi amante inerte, para convencerlo de que me llevará a esa ciudad cuyo olor de Azahar le hace tener un color especial.

El viaje resultó gratificante, el calor no me sofocaba como en verano, pero tampoco el frío me hacía tiritar de una forma exagerada, como en invierno. 

Y fue en un abrir y cerrar de ojos, cuando me dí cuenta que ya me encontraba en esa ciudad, cuyas calles están cubiertas y protegidas por Naranjos verde-anaranjados y cuyo olor Azahar te hace adorar cada recoveco sevillano.

Con paso decidido y menos desorientado llegué a ese punto de encuentro y fue con una sonrisa espectacular cuando sentí el salto desorbitado y vivaz de esa bola de cuatros patas, cuya cara al estilo "Wookies", me deja enamorá cada vez que disfruto de su dulce, exquisita y perruna compañía.

Volvimos a localizar a otro amante inerte,cuyo azulado color le hace adquirir como un imán los rayos penetrantes de ese astro resplandeciente llamado Sol para unos y Lorenzo para otros.

Me encantó cada momento vivido en esa ciudad andaluza, me quedé prendada una vez más de su lenguaje desinhibido, de su carcajada exquisita, contagiosa y enamoradiza, pero sobre todo me encantó observar una vez más,  su  saber estar.

Pero como todo llega en esta vida, puse rumbo de nuevo a esa ciudad, cuya Alhambra hace de vigilante diurno y nocturno, la luna llena hacía mella  iluminando  toda oscura y tenebrosa A-92.


Llegué de nuevo a esa casa inerte pero reconfortante, me arreglé un poco y salí como un huracán se tratará a la segunda quedada de ese día.

Localicé un sitio insólito para mi amante de cuatro ruedas y me dejé colar entre mil y una siluetas andante por el centro mozárabe de Granada.

Y fue a través de todas esas siluetas conocidas y desconocidas para mí, cuando observé esa mirada única y especial, su mirada. Su porte caballeríl con aire "gay", impone cada vez que lo veo, me eriza la piel de manera sobrehumana,  me enamorá  la manera de desnudar no su cuerpo si no su corazón, sin  importarle  ser juzgado o rechazado.

Tras miles de sonrisas y miradas cómplices me presentó a su amigo del alma y fue cuando un aire segoviense recorrió todo mi cuerpo, su porte afeminado hacía su estelar aparición,mientras una mezcla andaluz-segoviense me eclipsaba sin darme cuenta que había otras siluetas andantes, clavando sus pusilánimes miradas en ese trasero mío.

Pasaron las horas y con ellas, nuestra cordura desinhibida, dando lugar a una locura aún más cuerda si cabe y fue  entre sonrisa y sonrisa, carcajada y carcajada, cuando una nueva silueta madrileña, hizo de las suyas, su desparpajo, su naturalidad, su mega sonrisa, sus ojazos acaramelados hicieron que olvidará por segundos las agujas del reloj.



"Y es el momento menos esperado, cuando conoces personas inesperadas"





2 comentarios:

pequeño desastre dijo...

Pues sí, cuando menos te lo esperas... zas!!! Pasa lo más inesperado... pero esas cosas están muy muy bien, no? =)

Me alegro que te lo pasarás tan bien este finde... a disfrutar!! ;)

Besicos melona!! =)

pensamientos del corazon dijo...

me encanta sevilla, su gente, sus costumbres, sus casas tan blanqitas, su clima agosto noooo, su olor
ami sevilla me enamora