Dulce

Dulce

4 de noviembre de 2012

Locua II


Hola olvidado diario:

Hace mil que no escribo en tus nítidas paginas y no sé porque he vuelto a estas andadas, supongo que la nostalgia me invade una vez más. No añoro lo que viví, pero en los últimos meses ando desocupando esa habitación rosada que tantas experiencias, sonrisas, lagrimas me guardó con tanto esmero y cariño.

Y ha sido hoy cuando un pequeño baúl ha salido al paso de una cara de sorpresa pues para nada me acordaba de tí. Al abrirlo he hallado unos folios con letra característica de un médico y no de una chica de 15 años, unos libros de historia de 6 y 7 E.G.B. ( y si soy de la vieja escuela) y mi querido amigo, confidente llamado "Mi diario".

Con cierto recelo te he abierto y he estado ojeando un par de hojas, mientras lagrimas y sonrisas esbozadas se colapsaban en mi rostro. Parece mentira el tiempo que pasa, y como   no los problemas que en su momento creíamos importantes, hoy día es insignificante. Donde el desamor del primer beso, amor, te hace ver lo inmadura que eras aún cuando creías que te comías el mundo con cierta prepotencia.

No sé porque pero me he alegrado de poner esta pequeña guinda al encontrarte en este lluvioso y atipico día, me has mostrado lo que viví con tanta pasión, lo que estoy viviendo con desenfreno y lo que me queda por vivir, ¡por supuesto!.







Por cortesia de Elena

4 comentarios:

Winnie0 dijo...

Siempre PA'DELANTE amiga mia Un beso

C. dijo...

Uno de los motivos por los que me gusta escribir un diario es porque de vez en cuando viene bien pararse, releer alguno viejo y reflexionar a cerca de quién fuiste, quién querías ser y quién eres. Hay más motivos, claro. Escribir un diario está infravalorado.

Juan dijo...

De todas formas hemos pasado del diario al blog que aunque no es lo mismo porque el diario es tan personal que solo lo leeras tu y esto lo tienes expuesto a quien quiera leerte pero creo que la diferencia esta en que quien te lee tambien te comenta y es una experiencia por lo menos para mi expectacular. Un besazo cabrilla.

Elena dijo...

Ostras! Yo también tengo uno por ahí. Lo descubrí hace un año, cuando me mudé, pero no tuve la valentía de abrirlo porque creo que me daría una vergüenza terrible!!!

Un besito y gracias por la canción ;)