Dulce

Dulce

21 de abril de 2013

Apalabrados

Como arma arrogadiza se tratará, tras pasar una buena mañana en esa ciudad de La Alpujarra, me dispuse a fundirme en esa noche granadina, donde miles de siluetas contemporáneas hacía el resto. Las risas contenidas dieron paso a carcajadas sin límite y miradas furtivas. Los movimientos sensuales de los cuerpos incandescentes hallados en ese cubiletero  donde las paredes cuatro por cuatro, hacían subir la temperatura, pero no del cuerpo si no de sonrisas por doquier.


Me ha encantado este fin de semana, donde el destino me ha ofrecido entablar conversacion con personas increíblemente geniales

1 comentario:

OZNA-OZNA dijo...

Infinitas gracias por recomendarnos este libro que sin duda alguna tienen que morar en el bellisimas letras. Miles de besinos de esta amiga con inmenso cariño.