Dulce

Dulce

2 de septiembre de 2013

Triste despedida

Cierro los ojos y te dibujo sigilosamente sentado en tu mesa de despacho, rodeado de papeles y más papeles, una ráfaga viene a mi mente y te vuelvo a dibujar con un puro " Don Julian" en tus asperos labios. Me muevo de un lado a otro y veo tu sombra tristemente ensombrecida por cada rincón que recorro. No quiero reconocer que por más que te dibuje o busque un sombra, nunca volverás a ser más que una sombra.

1 comentario:

Cé. dijo...

Quizás reconocerlo sea el primer paso para empezar a apreciar cuerpos.
PD. Re-bienvenida, echaba de menos leerte.