Dulce

Dulce

4 de abril de 2014

Un nuevo olor sevillano

Y como una ventisca se tratará llegó un viernes más a mi rutinaria vida, con cierto silencio y sosiego llegará el final de esta semana, echando llave a esa empresa semanal.

Y será mañana cuando amanezca y despues de dar mimos y arrumacos a esos seres de cuatro patas que me acompañan diariamente, cuando disponga camino hacía esa sierra bética, pasando por esa montaña enamoradiza de antaño situada en Antequera (Málaga), volviendo loca por el exquisito olor que desprende Estepa (Sevilla) y llegando a esa ciudad cuyo color es especial siendo su nombre Sevilla.

Será allí, cuando divise una silueta sin igual, la cual su ironía es su principal arma, retomaremos conversaciones de antaño y actuales. Haciendole saber que siempre estaré ahí.

PD: Te conocí en un momento extraordinario de mi vida, te ví por primera vez en un momento delicado de mi vida y quiero seguir compartiendo muchas cosas contigo, no olvides que no estás sola en este nuevo camino.

Post dedicado a Dinarama Desaries

26 de marzo de 2014

Volver

Intentando volver a la vida rutinaria despues de un tiempo no sin palabras pero si, sin poder encontrar las mismas.

12 de septiembre de 2013

Pequeño Gordo


Al salir de comer con mi madre, un señor, me ha dicho que tuviera cuidado, porque un perrín se había metido debajo del coche de mi madre. Lo he sacado creyendo que era peque y ha salido este bichejo. Nunca entenderé el porque lo abandonan sin piedad. Al verlo me he acordado de todos esos perros que lo abandonan día sí y día tambien, ¡Una verdadera lástima!, por suerte de momento ha caido en buenas manos ( o sea las mias) y lo tengo en casa, ya cuando sea más grande y si no le encuentro cobijo se irá con Mini, Mowgly, Faruck y Ringo a la parcela donde están pasando su verano perruno.

2 de septiembre de 2013

Triste despedida

Cierro los ojos y te dibujo sigilosamente sentado en tu mesa de despacho, rodeado de papeles y más papeles, una ráfaga viene a mi mente y te vuelvo a dibujar con un puro " Don Julian" en tus asperos labios. Me muevo de un lado a otro y veo tu sombra tristemente ensombrecida por cada rincón que recorro. No quiero reconocer que por más que te dibuje o busque un sombra, nunca volverás a ser más que una sombra.